Primer triunfo en Manizales

Con tres cuartos larguísimos de aforo en La Monumental de Manizales, inició la Feria número 64 de la capital del departamento de Caldas (Colombia). Emoción e ilusión que caracteriza los tendidos de este coso.

Se lidiaron seis ejemplares de la ganadería de Achury Viejo, muy bien presentados, de verdad que esta ganadería se caracteriza por la calidad en su presentación. El juego fue variado, irregular, pero tuvo dos muy encastados toros, que salieron en tercer y sexto lugar.

El rejoneador Andrés Rozo, no ha tenido suerte con el primero de su lote; que tenía poco motor, sin atención, descastado, aunque noble. El primer tercio con los rejones de castigo fue de mala colocación en general, ya con las banderillas la ejecución y colocación fue mucho mejor, pese a que le tocaba a toro parado prácticamente. El primer rejón de muerte colocado en muy buen sitio pero no fue efectivo, ya con otros dos rejones las cosas no se dieron y tuvo que salir el sobresaliente a pasaportar de una muy buena estocada al toro. Silencio.

Para el segundo de su lote, se esperaba más porque el toro tenía movilidad, por lo menos mucho más que el primero; pero faltó lidia, hay voluntad; pero sólo se le vio pasar. Los rejones de castigo quedaron traseros, las banderillas largas caídas, las cortas si estuvieron en lo alto y con el rejón de muerte nuevamente falló, le falta fuerza al martillar. División. Palmas al toro.

Honestidad la de Curro Díaz que quiso lidiar pero es que tuvo un manso en su muleta, uno tardo, que le gustaba derrotar por los dos pitones; más por el derecho. La faena fue de uno en uno, sin lucimiento alguno. Leves palmas y pitos al toro.

Qué lástima! Es una pena no haber visto las buenas maneras y el arte de Curro Díaz. El toro parecía ser mejor que su primero, tanto que lo brindó al público; pero no pudo hacer faena, de uno en uno, con autoridad en la muñeca, insistiendo, cruzándose … haciendo honor a su experiencia. Palmas.

La tarde cambió de suerte con el tercer alternante y su toro, que tuvo casta, movilidad, genio… no era una perita en dulce, pero tenía un buen pitón izquierdo y era bravo. Juan estuvo muy maduro y muy respetuoso de las distancias y tiempos que le pedía este de Achury, hubo ligazón, continuidad; faltó algo más de temple. La gente muy conectada con el colombiano. Estocada completa efectiva, un pelícano delantera; pero en todo lo alto y de buena ejecución. Oreja con petición de la segunda.

Terminó de cuajar su tarde el de Medellín, ese chico que salió con ilusión del barrio Castilla, y ahora sale por las puertas grandes de plazas importantes como la de Manizales. Tuvo mucha suerte porque pechó con el mejor lote, es decir, estaba destinado a triunfar. Logró torear este encastado toro de Achury, que le permitió pasárselo en redondo por la espalda, ligar y encantar a la afición. Estocada de casi inmediato efecto. Oreja.

Hubo un séptimo toro, para un grupo de recortadores españoles; apoderados por Tauroemoción, quienes mantuvieron atentos, emocionados y a la vez con los pelos de punta a los aficionados. El espectáculo fue muy agradable y además de alta calidad.