Castella y Arcila triunfadores en noche de faroles

Con un hermoso recorrido a través del redondel, de La Virgen de La Macarena, Señora de la Fiesta Brava y un lleno en los tendidos ; se dio inicio al tradicional y hermoso festival taurino a favor del Hospital Infantil de la Cruz Roja de Manizales.

Se lidió un encierro de Ernesto Gutiérrez de buena presentación y juego desigual. Sobresalió el lidiado en quinto lugar.

Vimos al Maetro Enrique Ponce en un rol de lidiador y con un dominio sobre las condiciones del complejo novillo que le correspondió. Este era reservón, se quedaba a la mitad del pase y buscaba colarse en el cuerpo del torero; pero poco a poco lo fue embebiendo en la muleta, alargando el recorrido del ejemplar y logró hilar con temple una faena especialmente por el derecho. Pinchazo y estocada completa. Palmas tras aviso y palmas en el arrastre al novillo.

Julián López “El Juli” no encontró un cómplice para torear, le tocó poner mucho más a él porque el novillo aunque muy noble y con recorrido, tenía una embestida sosa, sin transmisión y se fue apagando a medida que avanzaba la faena. Las ganas fueron en su mayoría limpias y hubo mayor ligazón en los inicios. Cuatro pinchazos, estocada tendida y descabello. Silencio.

Afortunadamente este festival ya  El Cid lo oficiaba como matador en retiro y en su verdadera despedida le fue muy bien, porque con este novillo del festival no pudo hacer mucho, el toro le costaba embestir, al segundo o tercer llamado hacia caso y la faena tuvo que ser de unipase, todo el tiempo el torero por encima de las condiciones del novillo. Estoque trasero y tres intentos de descabello. Palmas.

Sebastián Castella ha tenido una muy buena presentación en Manizales, tuvo el novillo con más motor de lo que iba hasta el momento y lo supo aprovechar para llevarlo en redondo, haciendo sonar la música y entregándose como si fuese corrida de toros, siendo esta ya una virtud conocida en el francés. El novillo era noble, encastado y muy en el tipo de la casa. La faena la disfrutó el público y el torero, que se le veía a placer con la pañosa. Estocada trasera. Dos orejas y palmas al toro en el arrastre.

Gran faena del torero de la tierra, José Arcila, quien con el capote estuvo muy variado y con la muleta dio inicio sentándose en una silla al hilo de las tablas, para una  tandas de derechazos y luego ejecutar una faena ligada, templada, de emoción hasta sonar Feria de Manizales y aunque larga, nunca se vino a menos porque también tenía en frente un gran ejemplar, bravo, con motor y merecedor de petición de indulto, que terminó en vuelta al ruedo. Estocada contraria. Dos orejas en medio de gritos de Torero y Manizales.

David Martínez, inició por chicuelinas con su capote muy bien conducido y luego llenó de alegría los tendidos al ejecutar el tercio de banderillas con mucha facilidad y vistosidad. En la faena de muleta, hubo muy buenos detalles, lo mejor en él génesis de la misma, donde pudo llevar al toro en redondo… un novillo toro que no tenía clase para embestir pero si tenía movilidad. Tercio de muerte con varios intentos de largo y finalmente 3/4 de espada. Silencio.

Pablo Agüado sorteó un ejemplar con poca clase en su embestida, con mayor movilidad en sus inicios… se le lidió a media altura, con ligazón en las primeras tandas pero careció de mayor limpieza. El respetable conectó con Agüado porque presenta un toreo clásico, de muy buenas maneras y se le vio entregado. Estocada y  dos intentos de descabello. Palmas.