VALENCIA Y ROCA REY, UN CÓCTEL DE EXPLOSIÓN Y TOREO

El peruano, tres orejas, cuaja una tarde incontestable y contabiliza todas sus actuaciones en Valencia por la puerta grande

Viernes 15 de marzo de 2019. Importante Roca Rey frente al tercero, un toro que pareció estar medido de fuerza –apenas se le castigó- y que acabó embistiendo magníficamente a la muleta del peruano, que supo darle su tempo y encontrarle la distancia y la colocación exacta para que acabara tomando la franela con calidad y sacar fondo de bravo. Enloqueció a Valencia con una faena de largo metraje y a más. Entregado en todo momento, deletreó el toreo de mano baja, atalonado y embraguetado con el de Victoriano. A más el torero y el toro, que se acoplaron a la perfección al natural. Toreo puro y clásico aderezado con ese repertorio de tanto calado como los cambiados por la espalda, los circulares, desplantes, las angustiosas bernadinas… Disfrutó el público con el torero, que cortó una oreja por pinchar antes de amarrar una gran estocada.

Fue el quinto otro buen toro de Victoriano, burraco de pelo y en el tipo de la ganadería madrileña. Embistió con un galope sostenido y ese punto de alegría necesaria para transmitir, con fondo de bravo y duración. Enfrente, un Roca Rey en plenitud, que de nuevo hizo rendir a Valencia con su mejor versión. Empezó disminuyéndole velocidad a su toreo… relajado, natural y vertical. Con el toro ya más entregado, atacó Andrés y embistió el de Victoriano, fundiéndose ambos en derechazos enroscados y profundos, por abajo. De nuevo supo ir aumentando la intensidad de la faena, siempre a más, sin perder un ápice de interés. El epílogo fue explosivo. Estocada, pelín caída pero efectiva, y las dos orejas incontestables.

CHOVER, VUELTA EN SU ALTERNATIVA

Salió sin reservas Jesús Chover a poner en escena su tauromaquia de inspiración sorista: la portagayola, las banderillas con los pares de la moviola y el remolino… Tras la ceremonia del doctorado, en el inicio de faena por abajo el toro destapó ya cualquier duda sobre su calidad. Embistió con nobleza y buen son. De categoría superior. El valenciano llegó a templarse en alguna tanda inicial sobre la diestra, aunque después no logró mantener esa intensidad. Una estocada caída que provocó derrame hizo que el palco desatendiera la fuerte petición de oreja, quedando todo en una vuelta al ruedo.

Serio fue el sexto. Lució cuajo y toda la barba. Lo recibió a portagayola de nuevo Jesús Chover, que estuvo más voluntarioso que brillante en banderillas. Desarrolló mansedumbre y exigencia el toro, pero todo ese poder que pareció sacar se le esfumó pronto. Topó más que embistió, sin ninguna clase ni entrega, y el toricantano acabó solventando la papeleta con dignidad.

Desrazado y sin fondo el segundo, que ya en el capote de El Juli no acabó de resbalarse. Apenas castigado en varas, su endeblez no permitió ni rematar a Roca Rey un quite por chicuelinas. Porfió por ambos pitones Julián y optó por abreviar ante la imposibilidad de lucimiento y la impaciencia del público. Mató de estocada caída.

Deslucido el cuarto, sin clase ni raza, echando pronto el freno de mano. Se contagió El Juli de la sosería del animal, al que despachó pronto de una estocada. De puntillas pasó Julián por Valencia, condicionado por el pobre juego de su lote.

Valencia, viernes 15 de marzo de 2019. Toros de Victoriano del Río y Toros de Cortés (3º y 6º), desiguales pero correctos de presentación; destacaron tres toros por su fondo bravo 1º, 3º y 5º; deslucidos el resto. Jesús Chover, que toma la alternativa, vuelta al ruedo tras petición y silencio tras aviso; El Juli, silencio en ambos; Roca Rey, oreja tras dos avisos y dos orejas tras aviso; Entrada: Lleno de “No hay billetes”. Jesús Chover tomó la alternativa con Tallista, número 32, de 537 kilos, nacido en 10/14, negro mulato.

Por: Jorge Casals - Elpais.es