CASTELLA PASEA SOLITARIO PREMIO EN MADRID.

CASTELLA PASEA SOLITARIO PREMIO EN MADRID.

Tras la cerrada ovación que tributó Las Ventas a Juan José Padilla en la tarde de su despedida salió un toro de Jandilla ofensivo y cuajado. Tocado arriba de pitones y astifino. Padilla lo recibió por delantales y remató con una templada larga. En el caballo el jandilla empujó abajo y midieron el castigo. El quite de Castella fue por gaoneras, muy quieto aunque enredado el remate en el que perdió el capote. El Ciclón de Jerez cumplió en banderillas, cuadró en la cara y de poder a poder en los dos primeros pares y al violín en el tercero. El inicio de la faena semigenuflexo fue esperanzador. El toro rompió en noble pero le faltó fuelle para repetir. Al no seguir con el celo inicial a veces se quedaba fuera por lo que se recriminó la colocación de Padilla que porfió con mucha voluntad. Se le partió la espada al entrar a matar y dejó una estocada trasera en el segundo encuentro. El cuarto de Jandilla, armado y cuajado, embistió con mucha movilidad desde salida. La pelea en el caballo fue espectacular. Justo Jaén se agarró con mérito hasta ser derribado. En el segundo puyazo se llevó el castigo de tres. En banderillas Padilla resolvió con profesionalidad. Cumbre en la brega Daniel Duarte. El toro ya había mostrado una movilidad engañosa que maquilló peligro. El inicio por bajo fue un trago, midió en el embroque cada vez que Padilla trató de embarcarlo. Reservón y áspero. Padilla resolvió.

El castaño que hizo segundo fue largo y musculado. Abría la cara pero sin exageraciones. Humilló de salida en el capote de Sebastián Castella que lo movió con temple a pies juntos. El toro apuntó virtudes desde el tercio de varas colocando la cara en los capotes pero perdiendo las manos de vez en cuando. En la muleta del francés se vio buena condición especialmente cuando venía enganchado. Volvió a blandear en algunos momentos de la faena por lo que la afición desconectó. Porfió Castella sin eco. La estocada cayó muy baja. El quinto fue un serio cinqueño acodado de pitones y muy astifino. Tuvo transmisión desde salida. Sebastián Castella lo recogió por verónicas. El toro apuntó cosas buenas en los tercios posteriores pero sin terminar de definirse. Castella brindó al público e inició la faena en los medios con cambiados por la espalda. El toro respondió con transmisión a la exigencia aunque le faltó humillación en el tramo final del muletazo. Castella cuajó dos tandas de mucha intensidad, tirando de la embestida. Al echarse la muleta a la mano izquierda no encontró el mismo acople y en un derrote el jandilla le quitó la muleta. No volvió a intentar torear al natural. De nuevo sobre la derecha el toro embistió pero en los últimos pases de la serie se frenó a mitad de muletazo. Castella no se inmutó con el pitón apoyado en el vientre. A partir de ahí llego un escalofriante arrimón consintiéndole mucho al toro. La plaza vibró con la exposición del francés que se la jugó entre las cuchillas del jandilla. La estocada casi entera causó efecto inmediato.

El tercero fue un cinqueño muy en jandilla. Hecho un poco cuesta arriba, tocado en lo alto de pitones y estrecho de sienes. Roca Rey también lo recibió a pies juntos, ganando mucho terreno hacia delante. En los medios remató con tres medias. El runrún tras el saludo advirtió de la expectación despertada por el peruano. Por derecho fue el toro las tres veces al caballo, Quinta lo cogió arriba sin castigarle y la segunda se le partió la vara. El toro descolgó en los capotes con calidad. Brindó al público Roca Rey e inició la faena por estatuarios. En ese mismo arranque se cambió la muleta dos veces por la espalda. Escalofriante. El fuelle del toro se agotó en la segunda tanda, Roca Rey trató de torearlo muy despacio al natural logrando muletazos bellos. Encontró una respuesta hostil por parte de algunos tendidos pese a que cuidó la colocación cruzándose siempre. La estocada cayó un punto desprendida. El sexto fue un toro serio que enseñaba las palas. Muy suelto en los primeros tercios, Roca Rey trató de sujetarlo dejándole el capote en la cara. Cumplió en el caballo donde a penas se le picó. La faena de muelta empezó por estatuarios de nuevo, el primero de infarto al venirse el toro cruzado. Roca Rey vio en la mansa condición un punto de emoción que podía aprovechar. Muy inteligente le dejó siempre la muleta en la cara para que repitiera y no huyera. Tres tandas tuvieron vibración por la informalidad de la embestida y las geniudas tarascadas. Roca Rey lo intentó también con mano izquierda muy cruzado en todo momento. Algunos naturales fueron extraordinarios. El final por manoletinas también fue espeluznante. No se le pudo pedir más al peruano. La estocada cayó un punto desprendida.

Madrid, viernes 18 de mayo de 2018. Feria de San Isidro. Toros de Jandilla, serios y parejos de presentación, manejables a excepción del complicado 4º. Mansote el 6º, el 5º tuvo mayor transmisión. Juan José Padilla, silencio en ambos; Sebastián Castella, silencio y oreja; Roca Rey, palmas y ovación con saludos. Entrada: Lleno de “No hay billetes”.

Incidencias: Juan José Padilla saluda una cerrada ovación al finalizar el paseíllo.

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Por Gonzalo I. Bienvenida