PADILLA SE DESPIDE DE NIMES POR LA PUERTA DE LOS CONSULES, ROCA REY SE LLEVA UNA OREJA

PADILLA SE DESPIDE DE NIMES POR LA PUERTA DE LOS CONSULES, ROCA REY SE LLEVA UNA OREJA
Se lidió un encierro deslucido, en líneas generales, de Núñez del Cuvillo cortando una oreja en el tercero Roca Rey y yéndose de vacío Manzanares

Bien presentado el Núñez que abrió plaza, no peleó con celo en el caballo pero sirvió para que Padilla cuajase un vibrante tercio de banderillas con el público entregado al torero en el día de su despedida de Nimes. Faena comenzada de rodillas al hilo de las tablas con dos pases por alto y cuatro derechazos que pusieron al público de parte del jerezano. Sobre el pitón derecho toreó en tres series largas, siendo la tercera la mejor en la que sin enmendar en un palmo de terreno se gustó y gustó al respetable. Al natural también estuvo vibrante en una faena completa por ambos. Terminó con toda la artillería taurómaca toreando en redondo con un toro que se vino a menos. Manoletinas, pases en redondo y desplante final que precedieron a una estocada entera pero caída. Oreja.

Abanto de salida el segundo del festejo y correcto de presentación, con él, Manzanares se lució en verónicas aisladas. Llegó noble y repetidor el toro al comienzo de la faena y Manzanares aprovechó estas embestidas para cuajar los mejores momentos con el toreo en redondo donde cuajó momentos suaves, templados y llenos de gusto. Por el pitón izquierdo no hubo opción al lucimiento y, tras intentarlo, volvió sobre el derecho pero para entonces el toro también había cambiado su condición por dicho pitón. No pudo redondear faena. Media estocada y silencio.

No dijo nada de salida, en el caballo ni en el segundo tercio el bien presentado tercero de la tarde aunque fue un quite por chicuelinas de Roca Rey lo más destacado en estos primeros compases de la lidia del de Cuvillo. Tras brindar la faena al público, el peruano logró firmar una meritoria actuación sobre ambos pitones con el toro venido a menos y deslucido. Limpio y técnico el diestro, a la actuación le faltó conectar con mayor intensidad con el público pero el toro lo imposibilitó. Estocada entera y trofeo.

Locura desatada en el cuarto donde Padilla echó el resto para complacer a la afición francesa y acabar con el doble trofeo y la puerta de los Cónsules abierta de par en par en su despedida. Saludó al de Cuvillo con una larga cambiada a la que le siguió el toreo por verónicas con la pierna flexionada, varias chicuelinas y una media de rodillas. Poderoso el toro en los dos encuentros con el caballo, destacó el quite por faroles y la larga de pie de Padilla. Con los palos, el de Jerez logró clavar dos grandes pares y uno al violín que desataron la locura. Brindó a Simón Casas y comenzó la faena con ayudados por alto y derechazos largos y profundos enseñando la embestida del de Cuvillo. Acusó el toro la exigencia de la lidia pero el distro supo aprovechar la nobleza del animal y le formó un lío de faena en la que Padilla estuvo por encima del animal sobre los dos pitones. Se inventó un trasteo en el que la emoción, la pasión y el arrebato lo puso el diestro. La plaza se convirtió en un manicomio y tras una estocada entrera de efecto rápido, a él le fueron a parar las dos orejas. La vuelta al ruedo de Padilla con el doble trofeo entre aclamaciones del respetable, quedará para la historia del coso nimeño.

Bien presentado fue el quinto bis de la tarde que sustituyó al lesionado titular, con el que Manzanares toreó con despaciosidad y gusto en el recibo a la verónica. Trasteo muy templado y lleno de plasticidad que comenzó con señorío el diestro de Alicante. El de Cuvillo fue noble pero con poca fuerza por lo que el diestro lo tuvo que cuidar firmando faena en la que midió mucho los tiempos, el tempo y la cadencia de su actuación. Toreó a cámara lenta sobre ambos pitones cuajando un trasteo muy elegante y artístico. Tras pinchar al querer entrar a matar recibiendo, logró una estocada entera algo caida. Petición de oreja y vuelta al ruedo tras aviso.

Concluyó el festejo con un toro de Cuvillo que resultó pitado en el arrastre. Noble como el resro de los lidiados pero escaso de fuerzas con él, Roca Rey intentó hacer faena con lucimiento pero el empeño resultó imposible. Faltó transmisión, faltó toro y entre el querer y el no poder se diluyó el último acto del festejo. Abrevió el peruano y remató de una estocada entera. Silencio.

Nimes (Francia). Domingo 20 de mayo de 2018. Tarde. Feria de Pentecostés. Toros de Núñez del Cuvillo (5º bis) desiguales de presentación y deslucidos de juego en líneas generales. Juan José Padilla, oreja y dos orejas; Manzanares, silencio y vuelta tras petición tras aviso; Roca Rey, oreja y silencio. Entrada: Casi lleno. El festejo comenzó con un reconocimiento de la ciudad de Nimes (plaza de pie) a Juan José Padilla a quien le entregó la medalla de honor de la ciudad en homenaje a su trayectoria y con motivo de su último paseo en Nîmes.

Por Por Rolland Agnel. Aplausos.es